Estados Unidos transfiere tierras públicas y un importante depósito de cobre a Resolution Copper
El gobierno de Estados Unidos transfirió 2,422 acres de tierras públicas estadounidenses —que contienen uno de los depósitos de cobre más ricos del país y Oak Flat, un sitio sagrado para la Tribu Apache de San Carlos— a Resolution Copper, una empresa propiedad conjunta de los gigantes mineros extranjeros BHP y Rio Tinto. La transferencia ocurrió después de que la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito negara una moción para detener el proyecto, permitiendo que el intercambio de tierras procediera.
“Esta entrega de tierras públicas y cobre de Estados Unidos a una empresa de propiedad extranjera fue ocultada en una maniobra legislativa nocturna que desde el principio le negó a los estadounidenses audiencias, debate, transparencia y una participación justa sobre el futuro de Oak Flat”, dijo Camilla Simon, directora ejecutiva de HECHO. “Los impactos inaceptables de esta mina incluyen la destrucción de un sitio sagrado, el uso de 250 mil millones de galones de agua y la construcción de una de las represas de desechos tóxicos más grandes del mundo.”
“Los recursos hídricos de Arizona ya son extremadamente limitados en este momento. Sin embargo, dos empresas mineras extranjeras podrán usar miles de millones de galones de agua mientras los Arizonenses y contribuyentes terminan pagando más por el agua”, dijo Henry Muñoz, minero de quinta generación y miembro del Consejo de Liderazgo Hispano para la Conservación.
Una vez que se inicie la exploración minera, Oak Flat colapsará formando un cráter de 1.8 millas de ancho y 1,000 pies de profundidad, destruyendo un lugar donde generaciones han rezado, realizado ceremonias, acampado, y escalado rocas. La mina consumirá aproximadamente 250 mil millones de galones de agua durante 40 años en un estado que enfrenta una crisis histórica de agua y dejará atrás casi 1.4 mil millones de toneladas de desechos tóxicos.
La Ley de Intercambio de Tierras y Conservación del Sureste de Arizona, que autoriza la transferencia de Oak Flat, no logró aprobarse por sus propios méritos durante años. En 2015, fue insertada como una cláusula de último momento en la Ley de Autorización de Defensa Nacional, evitando el debate en el pleno del Congreso y la participación pública.